Vicepresidente y princesa Mako participan en la celebración de los 120 años de migración japonesa en Bolivia

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La Paz, 17 de julio de 2019 (MC).- El vicepresidente, Álvaro García Linera, participó este miércoles, junto a la princesa Mako de Akishino, en la conmemoración del 120 aniversario del arribo de los primeros japoneses al territorio boliviano, en un acto realizado en la ciudad de Santa Cruz. 

“La migración de ciudadanos japoneses a Bolivia tiene más de un siglo, 120 años, y se caracteriza por dos aspectos virtuosos, (un aspecto) es gente trabajadora, esforzada, laboriosa que ha contribuido al desarrollo de nuestro país que los ha acogido”, destacó la autoridad nacional.

De la misma manera, explicó que otro aspecto virtuoso es que la migración japonesa se caracteriza por un profundo respeto hacia la propia identidad boliviana y por el diálogo constructivo y fructífero. “La migración japonesa no ha llegado para quitar cosas, ha llegado para construir; no ha llegado para imponer criterios ni razones, sino para dialogar con otros criterios y razones, por eso la migración japonesa ha sido virtuosa en nuestro país”, agregó.

La autoridad nacional resaltó también la presencia de la princesa Mako en Bolivia para celebrar los 120 años de la inmigración japonesa al país, su sencillez y el cariño demostrado a quienes estuvieron a su lado.

Por su parte, la princesa Mako felicitó a los migrantes por su 120 aniversario de presencia en Bolivia, además, de resaltar la constancia y los sacrificios que superaron sus compatriotas quienes llegaron en 1899. 

"Es un motivo de gran alegría, para mí, celebrar el centésimo vigésimo aniversario junto con todos ustedes que llegaron de diferentes ciudades de Bolivia (...), en estas visitas tuve la valiosa oportunidad de conversar con los miembros de la comunidad Nikkei, nunca olvidaré el hecho de que los migrantes japoneses y sus descendientes superaron numerosas dificultades con laboriosidad y sinceridad, estableciendo sus vidas en diferentes ciudades y echaron sólidamente sus raíces en la sociedad boliviana", sostuvo la princesa Mako.

En 1899, un grupo de 93 japoneses, después de arribar a Perú, decidieron continuar su viaje hasta Bolivia donde trabajaron en la recolección de goma, posteriormente llegaron otros japoneses y se asentaron en los departamentos de Beni y Pando.

Actualmente, son cerca de tres mil japonenses que se encuentran en Bolivia, gran parte en la colonia de Okinawa y San Juan, y se tienen más de diez mil descendientes, según el reporte de prensa de la Vicepresidencia del Estado.