GARCÍA LINERA ASEGURA QUE EN CONFLICTO DEL TIPNIS SE DEVELARON INTERESES ESPURIOS Y OSCUROS

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La Paz, 26 de marzo (ABI).- El vicepresidente Álvaro García Linera aseguró el lunes que en el conflicto del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) se develaron una serie de intereses espurios y oscuros para el control y la gestión de los bosques amazónicos, promovidos por sectores de la oposición boliviana y Organizaciones No Gubernamentales (ONGs).

"En torno al tema del Tipnis se han develado, y ya la historia nos está comprobando el conjunto de intereses espurios y oscuros que se mueven en torno al control y la gestión de los bosques amazónicos en nuestro país", reveló en una entrevista con Radio Fides.

El segundo del Ejecutivo boliviano recordó que el año pasado el Gobierno denunció que el tema de fondo, sobre la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, no era la oposición de los habitantes de ese parque nacional, sino estaban en juego "intereses externos de carácter nacional, e intereses internacionales".

"Nos estamos ahorita enterando, por las denuncias que están saliendo día a día, la cantidad de dinero que se ha movido desde la Gobernación de Beni. Hay rumores también de la Gobernación de Santa Cruz, pero no toco ese tema hasta que no tenga algo preciso, de empresas madereras, para dar dinero a algunos dirigentes", argumentó.

El Segundo Mandatario precisó que en la región amazónica "no hay Estado, sino hay el señor de la tierra, el hacendado; hay el maderero y, en algunos lugares, hay el narcotraficante".

A su juicio, los que gobiernan en la región del norte boliviano son tres poderes ilegales: los hacendados, madereros, y en algunas regiones especialmente fronterizas el narcotráfico.

En esa línea, sostuvo que el Gobierno tomó la determinación de sentar presencia en todo el territorio boliviano para erradicar los poderes ilegales internos y externos, liderados por oenegés norteamericanas.

"Los norteamericanos consideran que la amazonia en su conjunto, la boliviana, la brasilera y la peruana es una especie de patrimonio de la humanidad que tiene que ser cuidada y protegida por los norteamericanos, y gastan cualquier cantidad de dinero vía Usaid, vía ONG, vía intermediarios, para que esa idea de una amazonia resguardada de cualquier presencia estatal soberana", argumentó.

Consideró que en el fondo lo que está en disputa es "quién manda", o el Estado soberano o los norteamericanos.

"Aquí se produce el oxígeno que han destruido sus bosques, ¿quién manda?, ¿nosotros, el Estado boliviano, los bolivianos o ellos? Entonces hemos enfrentado ese conjunto de intereses espurios entremezclados con reivindicaciones legítimas también de los compañeros del Tipnis", manifestó.

En esa dirección, justificó la determinación gubernamental de que la consulta con los pueblos del TIPNIS decida si se construye o no el tramo dos de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos y la intangibilidad de ese territorio.

Apuntó que el conflicto del TIPNIS generó "una diferencia"? entre el Pacto de Unidad y la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), que "afecta y duele" al Gobierno, por lo que instó al restablecimiento de las relaciones entre ambas organizaciones matrices.

En diciembre de 2011, la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), liderada por Adolfo Chávez, realizó una marcha de Trinidad a La Paz y en base a esa presión social logró la promulgación de la Ley 180, que declara intangible el TIPNIS y prohíbe la construcción de carreteras por esa reserva nacional.

A contramano, en enero pasado, las comunidades del Consejo Nacional del Sur (Conisur), que habitan el TIPNIS, realizaron otra marcha de Cochabamba a La Paz en demanda de una consulta previa para que los habitantes de esa región definan la construcción o no de la carretera, como vía de desarrollo.