GOBIERNO GARANTIZA PROVISIÓN DE ALIMENTOS Y SOSTENIBILIDAD DE PRECIOS

Mensaje de error

Notice: Array to string conversion en arthemia_breadcrumb() (línea 28 de /opt/lampp/htdocs/WEB-Comunicacion/sites/all/themes/arthemia/template.php).

 

La Paz, 27 de febrero (MC).-  Bolivia no sufrirá carencia de alimentos en los próximos meses, pese a las fuertes lluvias de temporada provocadas por el fenómeno de La Niña que castigaron durante a más de 10.000 familias, muchas de las cuales perdieron sus cosechas y sembradíos, particularmente en los valles y altiplano.

La información que tranquiliza a las familias bolivianas fue transmitida este lunes por el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, para quien la provisión de alimentos está garantizada. Sólo dañaron al 0.3 por ciento de la superficie total cultivada, equivalente a 8.856 hectáreas, estimó la autoridad de gobierno.

Según datos obtenidos de la repartición que dirige Vásquez, la extensión cultivada es de 2,9 millones de hectáreas, el 10 por ciento de este total sería 295 mil hectáreas, y uno por ciento sería 29 mil  hectáreas, por lo que “tenemos algo más de ocho mil hectáreas afectadas, es decir: el grueso de la producción está intacto en Bolivia, y por lo tanto, se garantiza la seguridad y soberanía alimentaria”.

La autoridad reiteró que en el país existen más de 10.000 familias afectadas en 61 municipios. De estos, el departamento más golpeado fue Chuquisaca con 3.600 hectáreas y 17 municipios, Oruro con 2.100 y siete municipios,  La Paz con, 1.100 has y 16 municipios.

En el resto de los departamentos sigue esta afectación por los fenómenos climáticos. Cochabamba cinco, Potosí diez, Tarija dos, Pando tres, Santa Cruz uno. Los daños son resultado de heladas, sequías, granizadas e inundaciones que  ocasionaron el 95 por ciento de las pérdidas que afectan a Bolivia.

Los cultivos más dañados son de maíz, papa trigo, haba, alfalfa, arveja, forraje maní, arroz, yuca, plátano, uva, cebolla, durazno, y tomate. Los sembradíos de maíz fueron los más dañados por los desastres naturales. En total quedaron destruidas 3.166 hectáreas de este cereal, básico en la dieta de los bolivianos.

PRECIO JUSTO

La población estará regularmente abastecida, lo que hace suponer que se tendrá, previsiblemente, un precio justo de la canasta familiar. La autoridad dijo que se está trabajando en la evaluación y cuantificación de los daños, es decir que las familias afectadas no estarán solas; se está previendo la provisión de semillas y de otros insumos agrícolas para poder reparar los sembradíos, de acuerdo con las características de la región.

Del mismo modo, se planifica medidas preventivas a mediano y largo plazo, por ejemplo, en el caso del Beni: “hemos empezado a construir camellones, en grandes extensiones de tierra, a fin de evitar las inundaciones de manera estructural. En Santa Cruz se han levantado muros de contención en áreas sensibles y deleznables.